Existe un tipo de atracción hacia la luna inexplicable y se llama selenofilia. Todas las personas que se detienen, miran el cielo y disfrutan de observar las fases lunares, como la luna nueva, menguante, luna nueva u otros fenómenos celestes se les denomina selenofílicos, pero ¿qué explicación psicológica hay detrás de este fenómeno?
La selenofilia es una palabra que hace referencia al amor y a la fascinación por la luna. No tiene connotaciones científicas ni tampoco aparece en ningún diccionario porque se construye a partir de los elementos griegos «selene» o luna y «philia», que significa amor o afinidad ¡Y nos fascina completamente!
Una atracción inexplicable hacia lo estético que trata de ahondar en un interés artístico como contemplación espiritual, pero también astronómico por el único disfrute de la belleza de la luna y de los enigmas del cielo nocturno. Así ¿qué hay detrás de este fenómeno que hace que algunas personas se sientan profundamente conmovidas por el arte de la naturaleza?

¿Qué es la selenofilia?
El ámbito de la psicología no reconoce ningún trastorno asociado a los selenofílicos, pero sí se les atribuye a personas con una serie de rasgos psicológicos, quienes necesitan la calma, la serenidad y la inspiración que la energía de la luna les aporta.
Personas que tienden a ser creativas, soñadoras, y que también pueden tener una atracción por los misterios y lo etéreo, así como una tendencia hacia lo espiritual o romántico, un auténtico refugio de belleza y paz.
La psicóloga y Dra en Filosofía Jessica Koehler conceptualiza esta fascinación con el asombro y explica que «es una emoción compleja asociada con un cambio profundo y personal. La experiencia de esta sensación multifacética es atípica, poderosa y memorable», dice. «Las personas que experimentan asombro se sienten intensamente conmovidas y a menudo impulsadas hacia un sentimiento de autotrascendencia, tomando conciencia de que son una pequeña parte de un todo mayor«, continúa.
La magia de la Luna
Y es que, la luna siempre ha inspirado y conmovido a muchos artistas, quienes se han expresado a través del arte. Algunos ejemplos de ello son: Claro de Luna (1801), sonata de Ludwig van Beethoven o Fly me to the moon (1956), canción de Frank Sinatra y ending de Neon Genesis Evangelion o De la Tierra a la Luna (1865), libro de Julio Verne.
En definitiva. un astro bellísimo que además puede verse ahora en una exposición en Madrid. La muestra que se llama ‘Artemisa: la magia de la Luna’ se expone en el Planetario y ¡sin fecha de finalización! Una explicación al detalle sobre los enigmas de este astro desde un punto de vista científico, artístico e, incluso, mitológico.
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